viernes, 26 de noviembre de 2010
Soñar no cuesta nada...
El proceso de la comunidad peruana con más de cuarenta años en el norte de New Jersey, nos conduce hasta el punto de partida de una nueva forma de organizarnos, tal vez, con un intento fallido anteriormente por el congreso peruano americano y cuyo triste fin nos debe llevar a una reflexión más profunda de la organización de la comunidad peruana que queremos.
Por una parte la iniciativa del partido aprista y un grupo de peruanos independientes para convocar a una primera reunión, para buscar agrupar y encabezar una nueva fórmula u organización de los peruanos en New Jersey, el partido en mención con sus cálculos políticos de mantener presencia en el núcleo central de la organización superlativa que debiera formarse en la comunidad peruana, lo mismo que es legítimo desde una óptica política.
Por otro lado la base de las directivas de las diferentes organizaciones que existen, aunque su trabajo sea efímero e inadvertido por el grueso de la comunidad, sustentadas estas en pequeños grupos donde abundan los personajes ampliamente conocidos en el medio
Y por ultimo con una comunidad que no se siente representada, ni mucho menos identificada con dichas organizaciones, podríamos aventurarnos a afirmar, que ni siquiera se siente identificada ni
representada por su aparato consular.
Co esta óptica de nuestra comunidad y tratando de ser de ser realista y objetivo, para partir de estas nuestras deficientes organizaciones y buscar las fórmula para que se produzca en ellas ellas un cambio y se conviertan en diferentes, fieles representantes de sus socios o participantes.
En el número anterior nos referimos a los cambios e intentos de estos que se están produciendo en Peruvian Parade, y porque no apuntamos a que se realicen también cambios en las diferentes organizaciones, llámense cámaras de comercio, hermandades, comité político, escuelas de danzas y expresiones culturales, organizaciones deportivas y todas los que escapen a la mención.
Porque si queremos tener una coordinadora de las diferentes expresiones organizativas de nuestra comunidad, estas las organizaciones debieran tener bases participantes y no solo juntas directivas que en muchos casos se eternizan en la dirección de sus respectivas organizaciones, teniendo como corolario la casi inexistente practica democrática que tanto se pregona.
Por último y suponiendo que se realicen otras reuniones como la del domingo pasado y tratando de convocar a la mayor cantidad de organizaciones y a todos los compatriotas que se sumen a esta cruzada por ir en busca de puntos básicos como la casa Perú, tan ampliamente mencionada y tan utilizada por los demagogos de nuestro medio.
Por ello es necesario una severa autocritica de las diferentes organizaciones de peruanos en New Jersey, para arribar a puntos consensuales de participación y consecución de los objetivos básicos que se tracen tanto
El Director
Batalla de Tarapacá
El 27 de noviembre de 1879 el ejército peruano obtuvo una gran victoria en la quebrada de Tarapacá, sobre un enemigo que era mayor en número y en dotación militar.
Los peruanos hicieron frente al ataque chileno y lograron derrotarlos con coraje y heroismo.
Las fuerzas peruanas se reúnieron en Tarapacá, con la división del coronel Ríos proveniente de Iquique, las fuerzas peruanas se veían obligadas a intentar un rodeo a través de Tarapacá y el desierto interior. Así, se agrupan en la aldea de San Lorenzo de Tarapacá, en la llamada quebrada de Tarapacá.
Con la llegada de las divisiones peruanas de Pachica, que caminó unos 20 km en un lapso de 5 h se selló el resultado de la batalla. Las tropas peruanas que en la mañana del 27 se encontraban en Pachica, llegaron durante la tregua recién referida. Eran unos 1.400 hombres en 4 batallones uno de los cuales, el Nº 8 estaba al mando del coronel Remigio Morales Bermúdez, futuro Presidente del Perú.
Las dos piezas de artillería que quedaban disponibles a las tropas chilenas de Arteaga son capturadas por los peruanos, que las emplean contra sus antiguos dueños, en tanto la infantería atacaba incesantemente con el fin de evitar la retirada chilena hacia el desierto.
En el fondo del valle, perdía la vida el comandante del 2º de Línea y jefe de la segunda división chilena, coronel Eleuterio Ramírez.
En la batalla de Tarapacá destacaron muchos hombres como Belisario Suárez, Isaac Recavarren, Francisco Bolognesi, Guillermo More, Alfonso Ugarte... Pero en especial sobresalió el coronel Andrés Avelino Cáceres, que inicaba un largo camino de gloria, que lo llevó a combatir a los chilenos hasta que éstos se retiraron de nuestro territorio. Debido a Cáceres nuestro ejército y nuestro pueblo lucharon hasta el final y nunca hubo rendición incondicional.
El día 27 de noviembre de 1879 es el día de gloria para las armas peruanas y el día de la inmortalidad para el indoblegable coronel Andrés A. Cáceres.
FUENTE : Edicion Impresa pag 02- Nov 26 - 2010
John Lennon
Imaginaron poder callar su musica, error, está más viva que nunca...
Nació para ser genio musical. Fundador del mítico grupo The
Beatles, un cuarteto que formó en la ciudad de Liverpool junto a Paul
McCartney, George Harrison y Ringo Starr y que se ha convertido en
una referencia indiscutible de la historia de la música moderna. John
Winston Lennon nació en Liverpool el 9 de octubre de 1940, mientras
los aviones nazis bombardeaban la ciudad. Su padre, llamado Alfred,
era un marino que visitaba poco el hogar, hasta que desapareció por
completo. Luego fue su madre, Julia Stanley, la que desapareció,
dejando el niño al cuidado de una hermana suya llamada Mary.
Fue ella quien enseñó a John los primeros acordes en un viejo banjo
del abuelo de éste. Liverpool era entonces una ciudad portuaria que se
hallaba en plena decadencia.
En 1956 conoció a un muchacho que, como él, sólo se sentía plenamente
realizado con una guitarra en las manos: James Paul McCartney. Con
Paul formó su primer grupo amateur, The Quarrymen.
John y Paul se dedicaron a componer sus propias canciones como si
se tratara de un entretenimiento. Dos años después se les unió George
Harrison y se atrevieron a actuar en algunos pequeños locales. Se
denominaron sucesivamente Johnny and the Moondogs y The Nurk
Twins. Fueron tiempos difíciles: la madre de John murió en 1958
atropellada por un policía borracho y el escaso peculio del muchacho
desapareció por completo.
A principios de 1960 el grupo renació con el nombre de Long John and
the Silver Beatles, prolijo nombre que se redujo a The Silver Beatles
antes de quedarse en The Beatles. El término provenía de un juego
de palabras inventado por el propio Lennon: mezcló el término musical
beat, característico de toda una generación, y la palabra beetles
(escarabajos).
John, Paul y George también pusieron fondo musical a los movimientos
de una bailarina de strip-tease.
En 1961, el propietario de una tienda de discos llamado Brian Epstein
los descubrió. A partir de ese momento, la carrera de los Beatles se
disparó hacia el éxito. Con la incorporación como batería de Ringo
Starr en 1962, el grupo ya estaba completo y preparado para hacer
frente a lo que se avecinaba: la más loca vorágine de triunfos y gloria
del mundo, incluidos los países socialistas.
McCartney era el apuesto romántico, Harrison el serio y Ringo el
gracioso de la banda. En cuanto a Lennon, ejercía de rebelde con
inquietudes y era sin duda el más incisivo.
Para Lennon, los años setenta iban a ser de una enorme vitalidad. Por
un lado, se convirtió en un activista del pacifismo. Su éxito indiscutible
fue Imagine, un elepé intensamente personal, editado en 1971, que
contenía la canción del mismo nombre cuyo texto llegaría a ser todo un
manifiesto pacifista en aquella década conflictiva.
En 1975, cuando termine felizmente su batalla contra la administración
del presidente Nixon empeñada en expulsarlo de los EE UU por
“extranjero indeseable”.
El 8 de diciembre de 1980, en New York, cuatro balas asesinas
terminaron con su vida y lo convirtieron en un mito de la modernidad. El
escritor Norman Mailer afirmó: “Hemos perdido a un genio del espíritu”.
Como reacción inmediata a su muerte, los seguidores de Lennon
llevaron póstumamente “Imagine” al número uno de las listas.
El mito JFK
El triunfo de Kennedy hace 50 años a toda una generación
En la madrugada del 8 de noviembre
de 1960, mientras Kennedy seguía con
inquietud el escrutinio electoral en
la finca familiar de Hyannis Port, un
ataque de cansancio, dolor y ansiedad
-a consecuencia de una larga campaña y
de los numerosos fármacos para paliar
sus dolencias óseas crónicas-, le obligó
a irse a la cama a las 3.33 horas de la
madrugada. En ese momento, el recuento
no podía estar más reñido: Pensilvania,
Misuri, Illinois, Minnesota y California
estaban en una disputa cerrada entre
ambos candidatos. Finalmente, Kennedy
ganó a Nixon en todos estos Estados
exceptuando California, y la diferencia
en todo el país fue tan solo de 112.000
votos. Aquella noche de hace cincuenta
años, JFK se acostó como candidato a
la baja en las previsiones de voto y a las
8.45 de la mañana, cuando lo despertó su
inseparable hermano Bobby, se levantó
como presidente.
La espontaneidad y frescura de Kennedy
vencieron a un Nixon de discurso antiguo
y viejas soluciones
Fue un ajustado triunfo electoral que propició el nacimiento
de un mito: el presidente más amado por el pueblo americano
-como recuerda Obama en sus discursos-, el que más ha
influido en su proceso político; con toda probabilidad, uno
de los mayores emblemas de la modernidad en ese país.
Los mil días que duró su presidencia fueron suficientes
para marcar profundamente la memoria colectiva de un
pueblo y de toda una generación mundial que encontró en
Kennedy lo que ardientemente necesitaba encontrar: un
cambio del sistema de valores tradicionales, una nueva
forma de ver y entender la vida.
Haber nacido diez años después de Lyndon B. Johnson,
o casi veinte años después de Adlai Stevenson, dos de
los líderes significativos del Partido Demócrata, colocaba
las raíces de Kennedy en una América más sencilla, más
lejana de la vieja escuela de los líderes norteamericanos
clásicos. Una vieja escuela de la que se tuvo que valer para
poder acceder a la presidencia, pero en la que provocaba
un cierto temor porque rompía el clásico perfil de los
políticos que habían sido presidentes o vicepresidentes
en ese país: de origen irlandés, católico, natural de
Nueva Inglaterra, hombre de Harvard, con gran formación
histórica, con firmes convicciones respecto a los principios
de libertad y los derechos civiles, y también miembro de
uno de los clanes económicamente más poderosos de
Estados Unidos, pero, por su afán individualista, distante
de los principios políticos e ideológicos que representaba
su padre.
Kennedy como candidato era, por tanto, difícil de encuadrar
en las generalizaciones sociológicas que se suelen realizar
del electorado norteamericano. Era un político que estaba
fuera de la normalidad, en su origen, en su formación,
en su renovado idealismo, distante de otros presidentes
como Wilson o Roosevelt, y que también expresaba la
desconfianza de la generación de la posguerra por la vieja
forma de hacer política: las promesas de grandeza de
siempre, la pomposidad en los gestos, la retórica hueca,
las palabras encendidas que solo expresaban demagogia,
los movimientos de brazos y el signo de victoria, los besos
a los niños.
Es evidente que cualquier político que quiera llegar a
presidente -y Kennedy lo deseaba- tenía que entrar en unas
reglas de juego que suponían aceptar este fingimiento,
pero también es cierto que Kennedy tenía clara una serie
de cosas que nunca haría en la fase de comercialización
en la que entra una persona en su camino a la presidencia
de Estados Unidos. Su famoso dibujo dedicado a sus
colaboradores en plena campaña, de un hombre agitando
los brazos y haciendo la señal de victoria con una frase
debajo que decía: “Siempre juré que una cosa que no
haría nunca es...”, no era fruto de una pose sino de un
claro convencimiento de lo que no podía hacer. En ningún
caso traicionó ese sentimiento: nunca empezó ninguna
frase con un Jackie y yo, nunca gesticulaba con los brazos
ni adoptaba poses agresivas, no le gustaba estrechar las
manos y detestaba besar a los niños que, en su opinión,
tenían cosas más importantes que hacer que besar a
políticos presidenciables.
Esta aparente frialdad, que tanto le recriminaban sus
asesores y utilizaban sus rivales políticos, se rompía
cuando con la apariencia exterior de serenidad y calma
expresaba con seguridad sus argumentos, en lo novedoso
de su desarrollo, en la capacidad de improvisación, y
cuando la emoción contenida se reflejaba en sus ojos y
en el ahogo de sus palabras en los momentos cumbres
de sus discursos. Fueron estas cualidades de frescura,
espontaneidad y sinceridad las que vencieron a un sombrío
Nixon, de apretada mandíbula, con antiguo discurso y
viejas soluciones, en el debate televisado pocos días
antes de las elecciones.
Todas estas cualidades reflejaban una atractiva
personalidad y, sobre todo, a un político de nueva hechura
y factura, una persona que en su inicial ingenuidad
prometía la liberación del idealismo americano,
existente muy en el fondo del carácter nacional, pero
aprisionado por la astucia y el cálculo de la sociedad
americana de los años cincuenta. Ofrecía a los
jóvenes la posibilidad de convertirse en algo más que
satisfechos accionistas de una nación satisfecha, la
necesidad de corresponsabilizarse en el destino de
la nación rompiendo la pasividad e incorporándose
a las labores colectivas del día a día, en el trabajo,
en la universidad, en el barrio, en su ciudad. La
responsabilidad colectiva de un pueblo en la solución
de los numerosos problemas que acuciaban a una
parte importante de la sociedad americana: los
problemas económicos, laborales, de formación y
asistencia a los desfavorecidos, de lucha por la igualdad
y por la defensa de los derechos civiles. Unas promesas
que se plasmaran no solo por la voluntad de un presidente
y de un Gobierno, sino principalmente por el esfuerzo y
sacrificio de toda la nación.
Este era el sugerente mensaje con nuevas formas que
ofrecía Kennedy a los ciudadanos estadounidenses, y estos
no dudaron en aceptarlo aquella noche de un frío invierno
de hace 50 años. El voto popular, uno de los más amplios
jamás emitidos, daba la presidencia a la renovación y a la
inocente ingenuidad. Una ingenuidad que, en gran parte,
se perdió en los primeros días de su gestión presidencial
y sobre todo en sus principales decisiones en la política
exterior. Un idealismo que tuvo reflejo en determinadas
medidas internas para establecer la Nueva Frontera
deseada por Kennedy y que suponían una modernización
de la sociedad americana, pero también un idealismo que
dejó paso al oscuro pragmatismo tradicional, traicionando
el espíritu y el fondo de su propio mensaje, cuando tuvo
que enfrentarse con episodios de la guerra fría como la
consolidación del triunfo de la revolución cubana, Bahía de
Cochinos o la Crisis de los Misiles. La difícil solución entre
un idealismo convencido y el pragmatismo de la política de
gobierno del día a día. Un Kennedy como figura histórica
contradictoria.
Aun con todas las incongruencias, que fueron muchas, la
figura de Kennedy y su trágico asesinato supusieron para
Estados Unidos no solo el principio y fin de una época,
sino también el nacimiento de un mito. Un mito que, a
pesar de sus grandes debilidades humanas y de poseer,
como todos ellos, las manos de oro y los pies de barro,
trasciende esos años y le coloca en un lugar destacado
de la historia reciente de Estados Unidos. Como señala
Ted Sorensen, su persona de mayor confianza, una época
hace 50 años en la que un pueblo había perdido la ilusión,
y un hombre la encontró.
Gustavo Palomares es profesor de la Escuela
Diplomática de España, presidente del Instituto de Altos
Estudios Europeos (IAEE) y catedrático en la UNED.
FUENTE : Edicion Impresa pag 05- Nov 26-2010
Happy Thanksgiving!
El Día de Acción de Gracias (en inglés, Thanksgiving; literalmente dando las gracias)
es una celebración tradicional de Estados Unidos y Canadá. En los Estados Unidos
se celebra el cuarto jueves del mes de noviembre, aunque originalmente se hacía
el último jueves. En Canadá, por su parte, se celebra el segundo lunes de octubre.
Generalmente en esta festividad se reúnen en torno a una mesa familiares y amigos
a compartir un banquete. Aunque religiosa en origen, está considerada como una
festividad secular.
Los peregrinos (Pilgrims) llegaron a
Plymouth Rock el 11 de Diciembre de
1620.
El primer Invierno fue muy duro para ellos.
Pero el siguiente otoño, ellos obtuvieron
una buena cosecha de las semillas que
ellos plantaron. Decidieron celebrarlo con
una gran cena, incluyendo a los Indios que
les habían ayudado a sobrevivir el primer
año.
Los hombres se fueron a cazar, a conseguir
carne para la cena. No se sabe a ciencia
cierta si los pavos de la región, fueron
parte de la cena, ya que ellos usaban el
termino “pavo” para cualquier clase de ave
silvestre.
Otra clase de alimento que casi siempre
tenemos para el Día de Acción de Gracias
es el pastel de calabazas. Son muy pocas
las posibilidades que ese alimento formara
parte del menú de la primera celebración
de Acción de Gracias. Las reservas de
harina se habían usado, así que no había
pan o pasteles de ninguna clase. Había
suficiente cantidad de calabazas, por
que ellas crecían en el campo y ellos las
comían cocidas.
Tampoco había leche, sidra, papas o
mantequilla. No había vacas para producir
leche y la papa recién descubierta, muchos
aun creían que era venenosa. La cena
incluyó pescado, bayas silvestres, berros,
langostas, fruta seca, maíz, almejas,
venado y ciruelas.
El Día de Acción de Gracias no se
celebraba todos los años. Inclusive no fue
hasta Junio de 1676 que se celebró otro
Día de Acción de Gracias. El Día de Acción
de Gracias fue proclamado oficialmente
por el presidente Lincoln en 1863, para
ser celebrado el ultimo jueves del mes de
Noviembre. En 1941 el Día de Acción de
Gracias fue declarado oficialmente, por el
Congreso de los Estados Unidos un día
festivo, a celebrarse el ultimo jueves del
mes de Noviembre.
Cuando celebre este año el Día de Acción
de Gracias, hable acerca de los alimentos
que preparó para las festividades y cómo
estos se diferencian de los alimentos que
hubo en la primera celebración del Día de
Acción de Gracias.
Maíz
El cultivo del maíz fue muy importante para
los Peregrinos y los indígenas. Era el plato
principal y se consumía en toda comida.
Había muchas variedades de maíz – blanco,
azul, amarillo y rojo.
Alguna cantidad de maíz se secaba para
preservarlo y guardarlo como alimento para
los meses de invierno.
El maíz siempre se trillaba para hacer harina
de maíz.
La harina de maíz se podía usar para hacer
pan de maíz, pudín de maíz, jarabe de maíz,
o se podía mezclar con frijoles para preparar
succotash (cocción de granos enteros de
maíz).
Los Peregrinos no conocían el maíz antes de
conocer a los Indios. Los Indios les dieron a los
Peregrinos semillas de maíz y les enseñaron
como cultivar el maíz.
Actualmente cultivamos mas hectáreas de
maíz que cualquier otro grano.
FUENTE : Edicion Impresa pag 06-Nov 26-2010
Carta desde California
El Comité de Ideas a Largo
Plazo para California se plantea
una estrategia integral para
reparar y renovar la forma de
gobernar que saque al Estado
del estancamiento y lo adapte a
los retos del siglo XXI
California es, desde hace mucho tiempo, la
vanguardia de Estados Unidos. Y hoy sigue
siendo así. Sepultada en un mar de deuda tras
años de parálisis política, refleja, amplificada,
la situación del país en general. La Oficina de
Analistas Legislativos de California (un órgano
independiente que asesora a la Asamblea
estatal) prevé unos déficits de 20.000 millones
de dólares durante otros cinco años. Casi el 90%
de los californianos considera que su Gobierno
no funciona. La insatisfacción de la ciudadanía
es mayor que nunca.
La insatisfacción de la ciudadanía es mayor
que nunca. El 90% cree que su gobierno no
funciona
Aunque la influencia creciente del Tea Party ha
contribuido a que hubiera un gran giro hacia la
derecha en las últimas elecciones de Estados
Unidos, California tuvo su momento tea party
hace siete años, cuando Arnold Schwarzenegger
derrotó al entonces gobernador Gray Davis
en unas elecciones extraordinarias. Hoy, la
popularidad del gobernador Schwarzenegger
es tan baja como era la de Davis entonces.
Es decir, los californianos han acabado por
comprender que el verdadero reto al que se
enfrentan no es el de sustituir a unos dirigentes
políticos sino el de arreglar un sistema que ha
dejado de funcionar.
Como si fuera un preludio al próximo gran giro
en la política estadounidense, que llegará dentro
de un tiempo, cuando las pasiones y la furia
actual por derrocar a quien está en el poder se
hayan apagado, los californianos emprendieron
un camino claramente distinto en las elecciones.
El candidato demócrata a gobernador, Jerry
Brown, que ya estuvo durante dos mandatos al
frente del Estado, resultó elegido por un amplio
margen, y el intento de las grandes compañías
petrolíferas de revocar la histórica ley de
California sobre el cambio climático sufrió una
contundente derrota a manos de los electores,
tanto de derechas como de izquierdas.
Mientras los sectores políticos partidistas del resto
del país se despellejaban unos a otros en vísperas
de las elecciones, en California conseguimos
convocar al gobernador republicano, Arnold
Schwarzenegger, y al gobernador demócrata
al que había derrotado, Gray Davis, junto con
una colección de destacados ciudadanos de la
región, desde el secretario de Estado de Reagan,
George Shultz, hasta la dirigente sindical más
poderosa del Estado, en la primera reunión del
Comité de Ideas a Largo Plazo para California.
El anfitrión del encuentro fue Eric Schmidt,
consejero delegado de una de las empresas
más innovadoras de Estados Unidos, Google,
en su sede próxima a San Francisco. El grupo,
formado por 15 miembros, incluyó también,
entre otros, a dos ex presidentes de la Asamblea
estatal, Terry Semel, que dirigió Warner Brothers
y Yahoo!, Laura Tyson, que presidió el Consejo
Económico Nacional durante la presidencia de
Clinton, y Eli Broad, multimillonario y mecenas
de las artes.
Como dijo uno de los participantes en la reunión,
utilizando una metáfora informática, mientras el
resto de Estados Unidos está en pleno colapso,
California, al menos, está preparándose para
“reiniciarse”.
La descomunal tarea de resolver los problemas
de California y hacer que Estados Unidos
vuelva al buen camino no surge de la nada. En
otros lugares del mundo actual, sobre todo en
China, unos líderes resueltos y unidos están
construyendo con la vista puesta en el futuro
como hizo California hace 50 años, cuando
convirtió la Universidad de California en un
sistema universitario de categoría mundial,
vinculado a un plan educativo para todo el
Estado, y construyó grandes redes de carreteras
y canales para que llevaran el agua desde el
norte húmedo hasta el árido sur.
Con unas reservas inmensas, la atención
puesta en la educación y unas infraestructuras
eficientes desde el punto de vista energético,
incluido el trazado de una red de ferrocarriles
para los trenes más rápidos del mundo, que
enlazarán al 80% de la población, China está
tomando ya la delantera incluso en energía solar
y otras tecnologías limpias que, en otro tiempo,
eran patrimonio de California.
Como a mis colegas del Comité de Ideas a
Largo Plazo, me preocupa mucho en qué
situación estarán California y Estados Unidos
de aquí a 20 años si no encontramos la forma
de que las sociedades democráticas salgan del
estancamiento actual, que nos está llevando
de una era de promesas a una trayectoria de
desaparición. Si California, en su papel de líder,
puede mostrar el camino de regreso al buen
gobierno, será un ejemplo decisivo para el resto
del país.
Cualquier estudiante universitario, empresario,
propietario de vivienda, inmigrante recién llegado
o jubilado en California tiene la desoladora
sensación de que el futuro, ese futuro al que
nuestro Estado siempre se adelantaba, está
dejándonos atrás.
Sabemos en qué situación está hoy California.
Sus ciudadanos, que antes aspiraban a construir
una sociedad equiparable a su magnífico
paisaje, se han resignado a tener montañas
de deudas, empleos inestables, escuelas de
pésima categoría, más dinero público para
las prisiones que para la enseñanza superior
y unas infraestructuras anticuadas, medio
desmoronadas, que son una vergüenza al
lado de las de países emergentes como China.
La raíz de estos fallos está en un sistema de
gobierno en descomposición que, año tras
año, no genera prácticamente nada más que
bloqueos sectarios y déficit cada vez mayores.
Y los californianos saben en qué situación
quieren estar en 2025. Quieren un gobierno con
solidez fiscal, que pueda afrontar los altibajos
de los ciclos económicos y promover empleos
bien remunerados, asociados a los sectores de
vanguardia de California, desde la biotecnología
hasta las energías limpias, pasando por la
tecnología de la información. Quieren sostener
la próspera agricultura californiana, reforzar
la competitividad mundial de su sector del
espectáculo y ampliar el comercio con México
y Asia. Para garantizar la movilidad social,
quieren escuelas excelentes, una enseñanza
superior que sea asequible y esté al alcance de
todos los californianos, capaz de proporcionar
los profesionales innovadores y cualificados
que se necesitan para construir las industrias
del futuro. Quieren unas ciudades habitables,
que respeten el medio ambiente, que utilicen la
energía y el agua con inteligencia. Un tren de
alta velocidad que haga el recorrido entre Los
Ángeles y San Francisco con la misma rapidez y
la misma comodidad con las que los japoneses
van de Tokio a Kioto facilitaría la circulación de
personas y el comercio entre las principales
regiones del Estado.
A pesar de las buenas intenciones y los esfuerzos
concertados de los dirigentes políticos en los
últimos años, los californianos no han logrado
pasar de su situación actual a la que quieren
tener porque el propio sistema es disfuncional.
El cambio solo será posible si California adopta
un sistema de gobierno moderno que tenga
la capacidad de actuar con decisión, refleje
la complejidad y diversidad de su población y
su economía y esté más adaptado a los retos
y las oportunidades del siglo XXI que el que
heredamos de la época de los ranchos y los
magnates del ferrocarril.
Sobre todo, en lugar del agotador e
irresponsable rencor que paraliza la política
actual, ese nuevo sistema debe estar imbuido
del espíritu independiente del pragmatismo
y la perspectiva de largo alcance que
tuvieron los grandes constructores del
Estado en los años cincuenta y sesenta:
el gobernador republicano Earl Warren,
que después fue magistrado del Tribunal
Supremo, y el demócrata Pat Brown, padre
del gobernador electo actual, que en la era
posterior a la Segunda Guerra Mundial
sentaron las bases de la prosperidad y
la calidad de vida que disfrutó California
durante muchos años.
Con ese objetivo, el Comité de Ideas
a Largo Plazo para California, el grupo
independiente que yo patrocino, pretende
ofrecer una estrategia integral para reparar
y renovar la forma de gobernar.
Las reformas que estamos estudiando
incluyen modificar los límites de los
mandatos legislativos y el sistema de
iniciativas populares, del que abusan los
grupos de intereses especiales y que
permite a los electores aprobar un gasto sin
tener una fuente de financiación. Estamos
pensando en un “fondo para tiempos
difíciles” que acabe con la volatilidad
presupuestaria y un nuevo sistema tributario,
propio del siglo XXI, que se apoye menos
en el impuesto sobre la renta y más en un
“impuesto sobre los ingresos netos de la
empresa”. También se está examinando la
posibilidad de descentralizar los poderes y
las responsabilidades fiscales del Estado
a las comunidades locales, para que el
gobierno esté más cerca de la gente y sea
más receptivo a sus inquietudes. Una prioridad
fundamental es incorporar a la gobernanza
la perspectiva a largo plazo, a través de un
Consejo Estratégico de California que se
centraría en la creación de puestos de trabajo
de alta remuneración vinculados a los sectores
de vanguardia del Estado, la calidad de la
educación y la construcción de infraestructuras
inteligentes basadas en energías limpias. Para
ello es necesario establecer un fondo que
se reponga continuamente para garantizar
que la enseñanza superior, en especial en la
Universidad de California, siga siendo asequible
y estando al alcance de todos los californianos.
No hay duda de que California puede volver
a ser la república del futuro que fue en otro
tiempo. En mi opinión, es el lugar del que el
mundo debe estar pendiente. Donde vaya ella,
irá Estados Unidos.
Nicolas Berggruen es fundador y presidente
de Berggruen Holdings. Traducción de María
Luisa Rodríguez Tapia
FUENTE : Edicion Impresa pag 07- Nov 26-2010
H@z Clik!
Historia del Internet
Lo usamos todo el tiempo. En el
trabajo, en la casa, en los estudios,
en los juegos.
La comunicación por internet, es
quizás el invento más revolucionario
de nuestra época.
Revolucionario por democratizar
la comunicación en su esencia
informativa y libre.
Los foros, y las comunidades
de internautas, han creado una
verdadera sociedad virtual. Pero
en medio de todo ello, la que ha
gando es la libertad de opinión.
Las personas nunca en la historia
hemos tenido la oportunidad de
conocer tantos puntos de vista en
tiempo real, de una lado al otro lado
del mundo.
En cosa de minutos podemos leer
los diarios de Europa, USA, América
Latina, Asia o Rusia. No es acaso un
fenómeno fantástico?
La Historia
Internet surgió de un proyecto desarrollado
en Estados Unidos para apoyar a sus
fuerzas militares. Luego de su creación fue
utilizado por el gobierno, universidades y
otros centros académicos.
Internet ha supuesto una revolución sin
precedentes en el mundo de la informática
y de las comunicaciones. Los inventos
del telégrafo, teléfono, radio y ordenador
sentaron las bases para esta integración de
capacidades nunca antes vivida. Internet
es a la vez una oportunidad de difusión
mundial, un mecanismo de propagación de
la información y un medio de colaboración
e interacción entre los individuos y sus
ordenadores independientemente de su
localización geográfica.
Orígenes de Internet
La primera descripción documentada
acerca de las interacciones sociales
que podrían ser propiciadas a través del
networking (trabajo en red) está contenida
en una serie de memorándums escritos
por J.C.R. Licklider, del Massachusetts
Institute of Technology, en Agosto de
1962, en los cuales Licklider discute sobre
su concepto de Galactic Network (Red
Galáctica).
El concibió una red interconectada
globalmente a través de la que cada uno
pudiera acceder desde cualquier lugar a
datos y programas. En esencia, el concepto
era muy parecido a la Internet actual.
Licklider fue el principal responsable del
programa de investigación en ordenadores
de la DARPA desde Octubre de 1962.
Mientras trabajó en DARPA convenció
a sus sucesores Ivan Sutherland, Bob
Taylor, y el investigador del MIT Lawrence
G. Roberts de la importancia del concepto de
trabajo en red.
En Julio de 1961 Leonard Kleinrock publicó
desde el MIT el primer documento sobre la
teoría de conmutación de paquetes. Kleinrock
convenció a Roberts de la factibilidad teórica
de las comunicaciones vía paquetes en lugar
de circuitos, lo cual resultó ser un gran avance
en el camino hacia el trabajo informático
en red. El otro paso fundamental fue hacer
dialogar a los ordenadores entre sí.
Para explorar este terreno, en 1965, Roberts
conectó un ordenador TX2 en Massachusetts
con un Q-32 en California a través de una
línea telefónica conmutada de baja velocidad,
creando así la primera (aunque reducida)
red de ordenadores de área amplia jamás
construida. El resultado del experimento fue
la constatación de que los ordenadores de
tiempo compartido podían trabajar juntos
correctamente, ejecutando programas y
recuperando datos a discreción en la máquina
remota, pero que el sistema telefónico de
conmutación de circuitos era totalmente
inadecuado para esta labor. La convicción
de Kleinrock acerca de la necesidad de
la conmutación de paquetes quedó pues
confirmada.
A finales de 1966 Roberts se trasladó a la
DARPA a desarrollar el concepto de red de
ordenadores y rápidamente confeccionó
su plan para ARPANET, publicándolo en
1967. En la conferencia en la que presentó
el documento se exponía también un trabajo
sobre el concepto de red de paquetes a cargo
de Donald Davies y Roger Scantlebury del
NPL. Scantlebury le habló a Roberts sobre
su trabajo en el NPL así como sobre el de
Paul Baran y otros en RAND. El grupo RAND
había escrito un documento sobre redes de
conmutación de paquetes para comunicación
vocal segura en el ámbito militar, en 1964.
Ocurrió que los trabajos del MIT (1961-67),
RAND (1962-65) y NPL (1964-67) habían
discurrido en paralelo sin que los investigadores
hubieran conocido el trabajo de los demás.
La palabra packet (paquete) fue adoptada a
partir del trabajo del NPL y la velocidad de la
línea propuesta para ser usada en el diseño
de ARPANET fue aumentada desde 2,4 Kbps
hasta 50 Kbps (5).
En Agosto de 1968, después de que Roberts y
la comunidad de la DARPA hubieran refinado
la estructura global y las especificaciones
de ARPANET, DARPA lanzó un RFQ para el
desarrollo de uno de sus componentes clave:
los conmutadores de paquetes llamados
interface message processors (IMPs,
procesadores de mensajes de interfaz).
El RFQ fue ganado en Diciembre de 1968
por un grupo encabezado por Frank Heart,
de Bolt Beranek y Newman (BBN). Así como
el equipo de BBN trabajó en IMPs con Bob
Kahn tomando un papel principal en el diseño
de la arquitectura de la ARPANET global,
la topología de red y el aspecto económico
fueron diseñados y optimizados por Roberts
trabajando con Howard Frank y su equipo en
la Network Analysis Corporation, y el sistema
de medida de la red fue preparado por el
equipo de Kleinrock de la Universidad de
California, en Los Angeles (6).
A causa del temprano desarrollo de la teoría
de conmutación de paquetes de Kleinrock y
su énfasis en el análisis, diseño y medición,
su Network Measurement Center (Centro de
Medidas de Red) en la UCLA fue seleccionado
para ser el primer nodo de ARPANET. Todo
ello ocurrió en Septiembre de 1969, cuando
BBN instaló el primer IMP en la UCLA y quedó
conectado el primer ordenador host .
El proyecto de Doug Engelbart denominado
Augmentation of Human Intelect (Aumento
del Intelecto Humano) que incluía NLS, un
primitivo sistema hipertexto en el Instituto de
Investigación de Standford (SRI) proporcionó
un segundo nodo. El SRI patrocinó el Network
Information Center , liderado por Elizabeth
(Jake) Feinler, que desarrolló funciones
tales como mantener tablas de nombres de
host para la traducción de direcciones así
como un directorio de RFCs ( Request For
Comments).
Un mes más tarde, cuando el SRI fue
conectado a ARPANET, el primer mensaje de
host a host fue enviado desde el laboratorio
de Leinrock al SRI. Se añadieron dos nodos
en la Universidad de California, Santa
Bárbara, y en la Universidad de Utah. Estos
dos últimos nodos incorporaron proyectos de
visualización de aplicaciones, con Glen Culler
y Burton Fried en la UCSB investigando
métodos para mostrar funciones matemáticas
mediante el uso de “storage displays” ( N.
del T. : mecanismos que incorporan buffers
de monitorización distribuidos en red para
facilitar el refresco de la visualización) para
tratar con el problema de refrescar sobre la
red, y Robert Taylor y Ivan Sutherland en Utah
investigando métodos de representación en
3-D a través de la red.
Así, en diciembre de 1969, cuatro ordenadores
host fueron conectados cojuntamente a
la ARPANET inicial y se hizo realidad una
embrionaria Internet. Incluso en esta primitiva
etapa, hay que reseñar que la investigación
incorporó tanto el trabajo mediante la red ya
existente como la mejora de la utilización de
dicha red. Esta tradición continúa hasta el día
de hoy.
FUENTE : Edicion Impresa pag 08 - Nov 26-2010
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