domingo, 30 de enero de 2011

Euro o no Euro


“No crean, queridos compatriotas, a aquellos que
sugieren que deberíamos dejar el euro... El fin del
euro sería el fin de Europa”, ha afirmado Sarkozy
en su mensaje televisado de fin de año. “Lucharé
con todas mis fuerzas contra estos retrocesos que
podrían deshacer 60 años de construcción europea
que trajeron paz y fraternidad al continente”, ha
agregado.
Sarkozy también ha asegurado que no dejará que
Francia siga el camino de otros países europeos
que han sufrido crisis de deuda este año y ha
prometido que mantendrá los planes de mejorar la
finanzas estatales.
Sus declaraciones se producen mientras los
alemanes han escuchado por televisión el discurso
de Merkel, ya adelantado ayer. Un discurso para
despedir el 2010 en el que afirma que “Alemania
necesita a Europa”. Con la misma idea de Sarkozy,
la canciller muestra su decidida apuesta por el euro
y pide a los ciudadanos que sigan su ejemplo pese
a la gran desconfianza generada tras los rescates.
“Europa se encuentra estos meses en medio de
una prueba crucial. Debemos reforzar el euro. No
se trata solo de nuestro dinero. El euro es más que
una divisa”, explica Merkel. Y añade: “Una Europa
unida garantiza nuestra paz y nuestra libertad. El
euro es la base de nuestra prosperidad”.
La canciller, que en los últimos meses ha recibido
duras críticas en Europa por sus posiciones
intransigentes en la política económica común,
ablanda con este mensaje su imagen exterior
y anima a su país a confiar en la UE. Según una
encuesta publicada el lunes en el diario Bild, el
51% de los alemanes está descontento con el euro,
frente a un 44% que se declara satisfecho. Además,
el 49% desea el regreso del marco, mientras que el
41% lo rechaza.
El Bundesbank calcula que los alemanes todavía
guardan el equivalente a 6,9 billones de euros en
la que fuera su moneda nacional, a pesar de que
todavía pueden canjearla de forma gratuita en
cualquiera de las 47 sedes que posee la entidad en
todo el país. [Varias agencias]

PATIO DE LETRAS

Inauguramos un nuevo espacio en Páginas Libres, para todos nuestros amigos lectores que sienten la necesidad decir algo en verso o en
prosa, los invitamos a salir del anonimato, envíennos sus escritos, si no lo quieren hacer con sus nombres pueden contactarse con nuestra
dirección. Todos somos capaces de decir lindos mensajes mediante la palabra escrita, cada vez somos más. Recuerden que todos somos
poetas en el corazón. Esta página es tuya.
El nombre de esta sección de arte la dedicamos a la Facultad de Letras y Ciencias Humanas de la gloriosa Universidad de San Marcos de
Lima, Peru. Esta Facultad siempre fue conocida como “Patio de Letras” junto al bosquecito.



CONFIANZA“

Vacío, no pienso
Miedo, temor no siento
Meditabundo busco ideas
No, no hay preguntas ni respuestas
Tengo la mirada desviada
Pensar no quiero
Solo espero que mi corazón me hable
Observo a mi alrededor y miro
El silencio me acompaña
Con él la pregunta vacía,
El temor sin sentido
El pensamiento sin respuesta
Solo confío, solo necesito eso.
Normal no, no lo sé
Ni quisiera saberlo.
Miedo, temor, preguntas
Respuestas, pensamiento vacío.
Es la nada la que me acompaña
Disfrazada de soledad y en medio de ella
Estás tu Señor.
AUTOR  : JOHNNY

 LOS HERALDOS NEGROS
Hay golpes en la vida, tan fuertes Yo no sé!
Golpes como del odio de Dios; como si ante ellos,
la resaca de todo lo sufrido
se empozara en el alma Yo no sé!
Son pocos; pero son Abren zanjas oscuras
en el rostro más fiero y en el lomo más fuerte.
Serán talvez los potros de bárbaros atilas;
o los heraldos negros que nos manda la Muerte.
Son las caídas hondas de los Cristos del alma,
de alguna fe adorable que el Destino blasfema.
Esos golpes sangrientos son las crepitaciones
de algún pan que en la puerta del horno se nos
quema
Y el hombre Pobre pobre! Vuelve los ojos, como
cuando por sobre el hombro nos llama una
palmada;
vuelve los ojos locos, y todo lo vivido
se empoza, como charco de culpa, en la mirada.
Hay golpes en la vida, tan fuertes Yo no sé!AUTOR  : CESAR VALLEJO

Rima LIII

Volverán las oscuras golondrinas
en tu balcón sus nidos a colgar,
y otra vez con el ala a sus cristales
jugando llamarán.
Pero aquellas que el vuelo refrenaban
tu hermosura y mi dicha a contemplar,
aquellas que aprendieron nuestros nombres...
!esas... no volverán!.
Volverán las tupidas madreselvas
de tu jardín las tapias a escalar,
y otra vez a la tarde aun más hermosas
sus flores se abrirán.
Pero aquellas, cuajadas de rocío
cuyas gotas mirábamos temblar
y caer como lágrimas del día...
!esas... no volverán!
Volverán del amor en tus oídos
las palabras ardientes a sonar;
tu corazón de su profundo sueño
tal vez despertará.
Pero mudo y absorto y de rodillas
como se adora a Dios ante su altar,
como yo te he querido...; desengáñate,
!así... no te querrán!

Rima XXXVIII

Los suspiros son aire y van al aire.
Las lágrimas son agua y van al mar.
Dime, mujer, cuando el amor se olvida,
¿sabes tu adónde va?

Rima LVII

Ayer la he visto
y ella me ha mirado,
hoy creo en Dios!

Autor: Gustavo Adolfo  Becquer

Del Río de la Plata a la Argentina


A partir de 1810, en algunos casos los nuevos
Estados independientes de Hispanoamérica
adoptaron nombres inventados: Argentina, Bolivia
y Colombia lo ejemplifican. En otros, como Perú
y Chile, Siguieron vigentes nombres de larga
trayectoria colonial. En todos ellos, el proceso de
nombrar naciones fue complejo. En el siguiente
artículo, el destacado y prolífico historiador de
la Universidad de Buenos Aires José Carlos
Chiaramonte explica la sorprendente historia
de los diversos nombres oficiales de Argentina
durante la primera mitad del siglo XIX

“Las denominaciones adoptadas sucesivamente
desde 1810 hasta el presente, a saber:
Provincias Unidas del Río de la Plata, República
Argentina y Confederación Argentina, serán en
adelante nombres oficiales indistintamente para
la designación del Gobierno y territorio de las
provincias, empleándose las palabras Nación
Argentina en la formación y sanción de las
leyes”. Este artículo aún vigente de la actual
Constitución de la República Argentina refleja
la accidentada vida política del Río de la Plata
durante la primera mitad del siglo XIX.
En 1853, las fuerzas que derrotaron al ex
gobernador de Buenos Aires Juan Manuel
de Rosas impusieron la denominación
“Confederación Argentina”
Hacia 1810, y durante mucho tiempo después,
el término “argentino” designaba solo a los
habitantes de Buenos Aires
Hacia 1810, y durante mucho tiempo después,
el término “argentino” designaba solo a los
habitantes de Buenos Aires, si bien ya cerca
de 1830 comenzó a usarse para denominar
a la mayoría de las entidades que hasta
entonces respondían a la inicial denominación
de “Provincias Unidas del Río de la Plata”.
Esta realidad fue olvidada por la historiografía
latinoamericana, pese a los innumerables
testimonios de los documentos de época,
como consecuencia de la “invención” de lo que
hemos llamado “el mito de los orígenes”, un
mito conformado en los moldes del historicismo
romántico y de su generalizado uso del concepto
de nacionalidad.
Durante las dos primeras décadas de vida
independiente, la denominación predominante
del país, real o imaginario, había sido la de
“Provincias Unidas del Río de la Plata”. Ella
se componía de dos núcleos: el de “Provincias
Unidas” y el de “Río de la Plata”. El primero
fue más constante, mientras que el segundo
desaparece en la fracasada Constitución de
1819, la que adoptaba el nombre de “Provincias
Unidas en Sud América” que reflejaba la
incertidumbre sobre los límites de la nueva
nación. “Provincias Unidas” poseía una
innegable reminiscencia de la independencia
de los Países Bajos y reflejaba también una
similar calidad soberana de las ciudades, luego
“provincias”, rioplatenses. Consiguientemente,
traducía la calidad confederal del vínculo que
unía a las ciudades soberanas y a los Estados
soberanos que con el nombre de provincias las
sucedieron alrededor de 1820.
El fracaso de la Constitución de 1826
Solo a partir de que en Buenos Aires, después
del fracaso de la Constitución de 1826,
se tomó conciencia de la imposibilidad de
imponer su hegemonía en el territorio del ex
Virreinato -tendencia que se había expresado
fundamentalmente mediante soluciones
centralistas-, y ante el riesgo de ser avasallada
por las demás provincias-estados, aquella
denominación sería relegada a un segundo
plano. Ella fue reemplazada por otra que
reflejaba el hecho de que Buenos Aires, de
haber sido la principal sostenedora de un Estado
unitario, pasaba a convertirse en la campeona
de la unión confederal. Tras el Pacto Federal de
1831, el Gobierno de Buenos Aires impuso en
su territorio, y difundió en el resto del Río de la
Plata, la expresión “Confederación Argentina”,
que subrayaba el tipo de relación ahora preferido
en Buenos Aires como salvaguarda de su
autonomía soberana. Tradicionalmente, se ha
considerado ese nombre como una expresión
del “federalismo” argentino, errada interpretación
tras la que se confunde la naturaleza del Estado
federal, surgido en Argentina en 1853, con la
de las confederaciones que, por definición,
consisten en una unión de Estados soberanos
e independientes. Pero la adopción de
“Confederación Argentina” en la Constitución
de 1853 reavivó fuertemente el debate sobre
el nombre del país. De hecho, constituía una
patente incongruencia en un texto constitucional
que implicaba la definitiva desaparición del
sistema confederal y su reemplazo por un
Estado federal.
A partir de 1853, la indefinida cuestión del
nombre del nuevo país había sufrido una
modificación sustancial que la convertía en
reflejo del irresuelto problema de la forma
de Gobierno. Es decir, de constituir una
discordia derivada de la asociación del nombre
“Argentina” a una de las partes, Buenos Aires,
o, casi contemporáneamente, de una querella
en torno a la conveniencia o no de abandonar
una expresión, “Provincias Unidas del Río de
la Plata”, que tenía el mérito de haber sido la
primera, se pasaba ahora a vincularla a la disputa
en torno a la organización política, si federal o
confederal. En otras palabras, el antiguo litigio
sobre cuál debía ser el nombre del nuevo país
adquiría una dimensión que trascendía el nivel
emotivo.
En 1853, las fuerzas que derrotaron al ex
gobernador de Buenos Aires Juan Manuel
de Rosas impusieron la denominación
“Confederación Argentina”. Pero los enemigos de
ese nombre lo rechazaban por su contaminación
con el régimen anterior. Ellos predominaban en
Buenos Aires, y en 1860, al ser obligada Buenos
Aires a ingresar al nuevo país, del que había
estado separada desde 1852, proponían para
las proyectadas reformas de la constituyente
de ese año el antiguo nombre de “Provincias
Unidas del Río de la Plata”. Algunos, como
Sarmiento, lo rechazaban también por incluir la
palabra “Confederación”, incongruente con la
naturaleza del nuevo Estado federal.
Sin embargo, finalmente, ante la conveniencia
de no exacerbar las rivalidades políticas
subsistentes, se llegó al conciliador y
sorprendente acuerdo de ese artículo, que
todavía rige, aunque en la práctica se impuso
paulatinamente la expresión “República
Argentina”.

No AL RACISMO



La Enmienda 14 de la Constitución
establece que toda persona nacida
en territorio de Estados Unidos es
estadounidense. Para cambiarla se requiere
el apoyo de dos tercios del Senado y la
ratificación en al menos 38 Estados.
Legisladores de al menos 14 estados
están promoviendo que sus respectivas
asambleas o congresos debatan y cambien
la Enmienda 14 de la Constitución, para
arrancar y negar la ciudadanía a cientos
de miles de ciudadanos estadounidenses
hijos de padres indocumentados.
Políticos racistas
La lista incluye Arizona, Pensilvania,
Alabama, Delaware, Idaho, Indiana,
Michigan, Misisipi, Montana, Nebraska,
Nuevo Hampshire, Oklahoma, Texas y
Utah.
Entre septiembre y octubre el Congreso
Federal hablaron fuera de agenda
una moción similar presentada por
ultraconservadores, pero no consiguieron
los votos necesarios para debatirla
en ambas cámaras. Sin embargo,
los promotores advirtieron que no
abandonarían los esfuerzos tras los
comicios de medio tiempo del 2 de
noviembre, cuando los republicanos
arrebataron a los demócratas el Control
de la Cámara de Representantes y cuatro
sillas en el Senado.
Desde el primer día
El miércoles (5 de enero),
simultáneamente a la instalación del
nuevo Congreso, legisladores de al
menos seis estados que figuran en
la lista anunciaron en Washington
DC que llevarán adelante una
campaña nacional y que, en caso
de que el Congreso no actúe sobre
el tema, promoverán que sean
los gobiernos estatales quienes
debatan y modifiquen la Enmienda
14.
Reunidos en las instalaciones
del Club Nacional de Prensa, los
parlamentarios, encabezados por
el senador Russell Pearce (republicano
de Arizona), autor de la Ley SB1070 que
entre otras medidas criminalizó la estadía
sin papeles en ese estado fronterizo con
México (siendo que en el resto del país
sigue siendo una falta de carácter civil no
penal), el grupo insistió en que se le debe
negar la ciudadanía a los hijos de padres
sin papeles que nazcan en territorio
estadounidense.
De inmediato grupos locales y nacionales
que defienden los derechos de los
inmigrantes tildaron de “racistas” a los
promotores del proyecto y exigieron al
Congreso y al gobierno del Presidente
Barack Obama no aceptar presiones y
desestimar este tipo de iniciativas que,
dijeron, lesionan gravemente los intereses
y derechos de la comunidad inmigrante.
“La migración ilegal es una enfermedad
de proporciones épicas”, reaccionó
el senador estatal Danny Burton
(republicano de Carolina del Sur), quien
además argumentó que la migración
indocumentada representa para Estados
Unidos un costo estimado de $ 113,000
millones.

Propuesta inmoral

Para Juan Vega, director del Centro Latino
Chelsea, en Boston Massachussets, la
propuesta de debatir la Enmienda 14 para
quitar la ciudadanía a los hijos de inmigrantes
indocumentados nacidos en Estados Unidos
“es inmoral y no constituye una solución justa al
problema de los 11 millones de indocumentados
que viven en el país”.
“Parece mentira que éste sea el próximo
asalto hacia la comunidad inmigrante”, agregó.
“El hecho que se enfoquen en un área tan
fundamental a los valores de este país es
preocupante y nos inquieta. Todo indica que
están buscando (los promotores) crear un clima
de mayor división en el pueblo y en la comunidad
inmigrante”, apuntó.
Durante la presentación de la propuesta
republicana un grupo de jóvenes pertenecientes
a Casa de Maryland, una organización de ayuda
a inmigrantes, ondeó una manta para protestar
por la recomendación.
“Esta iniciativa es ignorante, errónea, inhumana,
racista y no será aprobada”, dijo uno de los
jóvenes que fue expulsado del recinto por
personal de seguridad.
Rosa Lozano, una activista Casa de Maryland,
dijo que decidieron interrumpir el evento porque
no es justo que los legisladores estatales estén
presentando “leyes racistas, de odio”.
La comunidad latina/hispana está
dolida e indignada
El Consejo Nacional de La Raza (NCLR), la
principal organización hispana de Estados
Unidos, dijo que la propuesta hecha por
legisladores estatales de Arizona, Georgia,
Oklahoma, Pensilvania y Carolina del Sur
“busca destripar la cláusula de la ciudadanía
estadounidense consagrada en la 14 Enmienda
de la Constitución”, y que “al parecer estos
señores tienen un problema con la garantía
constitucional de que los niños nacidos en nuestro
país son ciudadanos estadounidenses”.

El punto G

Enloquecerla de amor y pasión

¿Sabía que las mujeres pueden tener
muchos tipos diferentes de orgasmo? Por
supuesto, no es una sorpresa que el “santo
grial” de todos los orgasmos femeninos se
consigan con el punto G. Pero lo importante
es encontrar y saber complacer su punto G.
Aquí algunas recomendaciones que debe
saber.

1. Cómo encontrar el punto G

Primero, el punto G es de hecho una zona,
más que un punto real. El punto G se localiza
a unas dos pulgadas dentro de la vagina, en
el lado superior.
Se dará cuenta cuando lo encuentre,
porque se siente como un bache acanalado,
semejante al techo de su paladar.

2. ¿Cómo debo estimularlo?

Si bien la mayoría de los hombres adorarían
satisfacer a sus mujeres con la penetración,
no siempre es la mejor idea. ¿Por qué?
Porque depende de factores como la
posición, el nivel de excitación de ella, y
la forma y tamaño del pene y de la vagina.
Resumiendo: usar los dedos
es una forma más sencillo de
alcanzar el orgasmo con mayores
probabilidades de éxito.

3. Importante: Antes de
estimular el punto G


En la mayoría de los casos, las
mujeres necesitan primero que
estimulen su clítoris antes de
estimular su punto G. Pero una
vez que esté completamente
estimulado el clítoris es
frecuentemente demasiado
sensible para el contacto directo.
Pregúntele a su pareja.
Si no se excita antes el clítoris,
el punto G podría sentirse seco e
incómodo.

4. Las mejores posiciones sexuales
para estimular el punto G


Para estimular realmente su punto G,
necesitará estar en una posición que le dé
fácil acceso para hacer su magia. Aquí hay
dos sugerencias:
1) Su señora se recuesta boca arriba
mientras que usted se recuesta junto a ella,
utilizando su brazo más fuerte.
2) Ella se sienta en la posición del perrito,
mientras que usted se sienta y la complace
por detrás. En realidad, si quiere más
pasión y emoción, intente cambiar de una
posición a la otra durante el transcurso de su
estimulación.

5. Cómo estimular su punto G

El movimiento que debe usar con los dedos
es el del gesto de “ven aquí”. Tenga en cuenta
que el punto G es diferente de su clítoris, lo
que significa, en la mayoría de los casos, que
lo acariciará con un poco más de energía
que el clítoris. Comience masajeándolo con
suavidad y ábrase camino hasta un punto
en que ella lo encuentre increíblemente
satisfactorio. Aplicar toque de besos a los
labios vaginales o un beso oscuro, es ponerle
“pimienta” al evento.

6. Cómo notar si ella lo está
disfrutando


Primero alterne entre dos movimientos o
toques muy suaves para saber qué le gusta
más a ella. Sabrá lo que le gusta por su
respiración y porque lo aprieta firmemente.

7. La pieza faltante de un orgasmo
poderoso


¿Sabía que los juegos preliminares
prolongados intensifican los orgasmos?
Es verdad. Sin embargo, los hombres
normalmente se enfocan tanto en “penetrar”
que se olvidan de condimentar su vida sexual
con cosas nuevas y excitantes.
Enfrentémoslo: la mayoría de nosotros
somos culpables de esto. Se quita la ropa.
Allí va, y, en unos pocos segundos o minutos,
acaba la rutina. Pero al desaparecer la magia
en la habitación, se vuelve más y más difícil
hacer que la mujer alcance el orgasmo. ¿Por
qué? Porque las mujeres desean variedad
en su experiencia sexual. La mejor manera
de complacer a las mujeres a largo plazo
es tener una mochila llena de ideas listas
para ser utilizadas cuando se necesitan. No
puedo enfatizar lo suficiente y necesario
que es mantener su vida sexual fresca y
emocionante en todas sus formas. Ese es
el secreto de una vida sexual satisfactoria.
“Meter y sacar” es el peor camino. Tanto el
como ella deben procurarse una permanente
estimulación sexual, comprendiendo que el
sexo es más que la cama. La sexualidad
integra el buen trato, las sorpresas, la
alegría y hasta el modo de sonreirse.
Está próximo San valentín, una
buena oportunidad para que ambos se
“sorprendan”. Estás list@?

Jugo “siempre duro”

Licuar rodajas de piña + apio + ramitas de
perejil + trozos de nopal fresco + pulpa de
savila + pedazos de naranja.
Licuar intensamente.
No usar azucar. Si te gusta más dulce
incrementa la piña o la naranja.
Tomar un vaso grande todas las mañanas
antes de cualquier alimento, y un vaso más
pequeño en la noche.
Tus alimentos diarios deben alejarse de la
comida chatarra y poco a poco quitarte el
gusto de las sodas.
En pocas semanas verás los resultados
y tendrás a tu pareja muy contenta con tu
“muñeco” tieso y duro como la roca.
Se acerca SAN VALENTIN
Recordar con anticipación las flores o rosas.
Reservar el restaurant y lo más importante: el
hotel!. Recuerda que todo va estar ocupado
si lo haces tarde.
Una buena idea si deseas regalar flores
es procurar que le llegue donde trabaja.
La experiencia de recibirlas delante de sus
amigas es intensa para ella.
También recuerda a la mamá de ella. Si le
aciertas a la suegra, la tienes a ella en la
palma de tu mano.

El dilema de Obama


Un gran obstáculo para las políticas que necesita el país es la persistencia del racismo. Obama sabe que el primer presidente negro debe hacer “concesiones” a los poderosos que uno blanco no tendría que hacer.

Desde la fecha de su fundación en 1789 hasta aproximadamente el año 2000, la gran mayoría de los estadounidenses e inmigrantes europeos blancos se sentían con razón optimistas en lo tocante al predominio de las libertades políticas y las oportunidades económicas en Estados Unidos que tuvieron lugar gracias al liderazgo de presidentes decididos y elocuentes: Thomas Jefferson, Andrew Jackson, Abraham Lincoln, Theodore Roosevelt, Franklin Roosevelt, Harry Truman, Lyndon Johnson y Bill Clinton. Todos ellos vieron cómo importantes periódicos, y la mayoría de los estadounidenses acaudalados, se oponían a sus reformas a favor de las clases más modestas, pero todos contaron con la ventaja de una clara y valerosa expresión verbal (aunque Thomas Jefferson hablaba en un tono tan bajo que solo quienes estaban más cerca de él podían oírle) y también con la de ser de piel blanca.
El efecto conjunto del estancamiento económico que afectó a gran parte de los estadounidenses; la enorme conmoción que supusieron los ataques terroristas del 11 de septiembre de 2001 en Nueva York; los escándalos de mala gestión o de actividades económicas delictivas a partir de la década de 1980; las “guerras elegidas” de Irak y Afganistán, y la enorme crisis económica, aún sin resolver, que sufrimos desde 2008, ha sido un aumento exponencial del pesimismo y de la desesperación, hasta unos límites nunca vistos en la vida pública estadounidense.
Si nos centramos en la situación política actual podemos decir que desde el año 2008 la mayoría de los votantes se convencieron de que el presidente George W. Bush era pura y simplemente un incompetente y de que el inicio de la guerra de Irak se había amparado en premisas políticas falsas. Eligieron a Obama, un hombre que había sido un excelente estudiante de Derecho, que en lugar de convertirse en abogado de una gran empresa había decidido dedicarse al trabajo comunitario y social, que más tarde había sido uno de los poquísimos senadores que votó en contra de la guerra, que como candidato a la presidencia había prometido transformar el entorno político de Washington, dominado por los grupos de presión, y que era negro.
Todos los votantes, y desde luego el presidente Obama y sus asesores, reconocieron que la tasa de paro del 10%, fruto de los errores y delitos de la comunidad financiera, era el problema más importante al que se enfrentaba la nueva Administración.
Desde luego, yo esperaba, y estoy seguro de que conmigo millones de votantes progresistas de todas las edades, que Obama siguiera el claro y exitoso ejemplo de Franklin Roosevelt, que creó millones de empleos que mejoraron las infraestructuras urbanas y rurales de Estados Unidos, dando a millones de hombres y mujeres que llevaban meses o años en paro, dignidad, esperanza y dinero para mantener a sus familias. Por las conversaciones que mantengo con amigos empresarios y profesionales, sé que ese programa sería más difícil de aplicar hoy en día de lo que lo fue en 1933, porque las leyes actuales imponen muchos más requisitos estatales y locales. Pero en 2009, un presidente decidido, sin dejar de reconocer la existencia de esos requisitos administrativos, podría haber puesto en marcha útiles y desde luego necesarias obras públicas.
En lugar de seguir el ejemplo de Roosevelt, el presidente Obama se creyó lo que le decían algunos de sus asesores económicos, para quienes lo principal era salvar a los bancos y a las instituciones de inversión. Si se recapitalizaba a las instituciones financieras, estas prestarían dinero a empresas e industrias que valieran la pena, que a su vez crearían millones de empleos. Pero la realidad es que no prestan dinero a gran escala para ampliar negocios o ayudar a los propietarios de viviendas a evitar la constante plaga de las ejecuciones de hipotecas.
Hay por lo menos otros dos grandes aspectos en los que la Administración de Obama ha logrado mucho menos de lo que se esperaba hace dos años. No ha habido ninguna reforma seria en Wall Street, causantes de la peor depresión económica desde la década de 1930. La reforma de la salud se descolorido por las propias concesiones de la Casa Blanca ante los grupos de presión farmacéuticos.
Sin duda, el presidente Obama sabe que no puede permitirse que le consideren un “airado hombre negro”. Estoy seguro de que Obama sabe que, por el bien de las oportunidades futuras de los ciudadanos negros, el primer presidente negro debe mostrarse conciliador y dispuesto a hacer “concesiones” que un presidente blanco no tendría que hacer para proteger a los futuros candidatos presidenciales blancos.


AUTOR  :  Gabriel Jackson es historiador estadounidense.

Martin Luther King Jr.



“I Have a D r e am ...”

Nace en Enero 15, 1929. Es asesinado en Memphis en 1968.


Un reverendo llegó al podio de una enorme y famosa iglesia a un lado de Harlem y, con su inconfundible voz, su maestría retórica, y una ira digna que surge desde lo más profundo del ser humano, habló de la violencia inaguantable en las comunidades de su país, de la pobreza injusta que la genera, de intervención militar y operaciones clandestinas en países latinoamericanos, de políticos que hablan de paz mientras promueven la sangre, que piden tolerancia pero generan odio.
Fue uno de los discursos más peligrosos de la historia moderna estadunidense, pero casi nunca se menciona en los círculos del establishment en este país, y pocos estudiantes, soldados, pandilleros, y políticos lo conocen (o muchos lo desconocen a propósito).
“Sabía que jamás podría elevar mi voz contra la violencia de los oprimidos en los ghettos sin primero hablar claramente ante el más grande proveedor de violencia en el mundo hoy día, mi propio gobierno”, declaró Martin Luther King, Jr. hace casi 44 años, con su voz retumbando contra los muros de la iglesia Riverside.
Ante guerras, ante injusticias, ante violencia, King advirtió ese día que no se podía promover un mensaje de la no violencia ante la grave violencia que promueven el gobierno y los poderes económicos: “llega un momento cuando el silencio es traición”.
Esas palabras no serán citadas en gran parte de los festejos oficiales del lunes 17 de enero, día feriado federal en honor del natalicio del gran líder del movimiento de derechos civiles. Fue en este discurso en el que más claramente vinculó la lucha por la justicia racial con la lucha por la justicia social y económica, y contra las políticas bélicas.
Denunció la guerra de Vietnam y advirtió, con ecos que podrían ser aplicados hoy a las guerras en Irak y Afganistán, sobre “el incremento… de tropas en apoyo de gobiernos que eran singularmente corruptos, ineptos y sin apoyo popular. Mientras tanto, la gente leía nuestros panfletos y recibían promesas constantes de paz y democracia, y reforma agraria. Ahora languidecen bajo nuestras bombas y nos consideran… su enemigo real”.
Agregó: “Nos observan mientras envenenamos sus aguas, matamos un millón de acres de sus cultivos. Deberán llorar mientras los bulldozers destruyen sus árboles preciosos. Llegan a los hospitales con por lo menos 20 bajas causadas por el fuego estadunidense por cada herida infligida por el Viet Cong. Hasta ahora podremos haber matado a un millón de ellos, en su mayoría niños”.
Y acusó que estas políticas de violencia no son exclusivas a una guerra abierta. “Durante los últimos diez años hemos visto surgir un patrón de supresión que ahora ha justificado la presencia de “asesores”La necesidad de mantener la estabilidad social para nuestras inversiones explica la acción contrarrevolucionaria de las fuerzas estadunidenses en Guatemala. Nos dice por qué los helicópteros estadunidenses se están empleando contra la guerrilla en Colombia y por qué el napalm estadunidense y las fuerzas de boinas verdes ya han estado activas contra rebeldes en Perú. Con tal actividad en mente,
las palabras de John F. Kennedy regresan para espantarnos. Hace cinco años dijo: “Quienes
hacen imposible la revolución pacífica harán
inevitable la revolución violenta”. Cada vez
más, por decisión o por accidente, este es
el papel que ha asumido nuestra nación, al
rehusar ceder los privilegios y placeres que
resultan de las ganancias inmensas de la
inversión en el exterior”.
Y vinculó todo esto con lo que ocurre adentro
de este país. Rechazó limitarse al papel
que se le había asignado como voz del
movimiento de derechos civiles, afirmando
que no se podía hablar del racismo sin
abordar los temas de las guerras, la injusticia
económica y la violencia institucional. “La
guerra en Vietnam es sólo un síntoma de una
enfermedad mucho más profunda dentro del
espíritu estadunidense, y si ignoramos esta
grave realidad… estaremos marchando y
asistiendo a mítines sin fin a menos de que
se dé un cambio significativo y profundo en
la vida y política estadunidense”, dijo.
Llamó a una transformación de fondo:
“nosotros como nación tenemos que
realizar una revolución radical de valores.
Cuando las máquinas y las computadoras,
las ganancias y los derechos de propiedad
son considerados más importantes que la
gente, los trillizos gigantescos del racismo, el
materialismo y el militarismo son incapaces
de ser conquistados”.
La semana pasada en Tucson, Arizona, otro
gran artista de la retórica ofreció un discurso
ampliamente elogiado por su compasión,
por su llamado a superar el odio en este
país, y para cumplir con las aspiraciones
de las víctimas de la balacera en Tucson. El
presidente Barack Obama logró un discurso
con todas las palabras “correctas”, pero no
las acompañó con nada que se pareciera

a un rechazo a los “trillizos gigantescos”
mencionados por King. No abordó, como King,
si las políticas bélicas que buscan resolver
profundos y complejos problemas en otros
países con balas, tienen alguna relación con
actos violentos nutridos por odio e intolerancia
en una crisis económica que anula la vida de
millones. Tal vez no se pueden decir esas
cosas en Arizona.
Vale recordar que Arizona fue uno de los
estados que abiertamente rehusó reconocer
el Día de Martin Luther King; sus legisladores,
incluyendo el actual senador John McCain,
votaron en contra de aprobarlo como día
federal (aunque poco después McCain fue
obligado a revertir su posición por presión
popular). El día fue promulgado después de
años de esfuerzos en 1983 y fue festejado
por primera vez en 1986, con la excepción
de Arizona y un par de estados más. No fue
hasta 1992 que Arizona finalmente aprobó
oficialmente el día festivo, y eso sólo después
de un boicot turístico, deportivo y cultural del
estado por el resto del país.

AUTOR  :  David Brooks


Fuente: La Jornada